Pareces ser el recio paliativo de su desgano, el escudo combatiente contra su dejadez. Sé que no te gusta que ella llore sin saber por qué, sé que no te gusta ser el resonador de sus angustias, sé que es por ella y no por ti que ya no haces lo que te gusta. La inquietud de tus colores llama mi atención sobre el estruendo de tu culpa. Y no me vas a decir nada, lo sé. Los susurros limitados por tus dientes y el océano de tu intranquilidad prenden la alarma de mi precaución. Del otro lado de la vitrina, te miro y veo mi reflejo a contraluz sobre el vidrio. Ver mi gesto ante tu calvario sin que me escuches es decir que sí por omisión. Mi voz por dentro gritaba que no. Sé que te preguntas si estás en lo correcto, que te mueres de miedo, y que el miedo ya te mató. Tu dolor es como el azúcar; es comer de su mano mientras ella camina de espaldas y tú la sigues de frente. Ella supo ubicar sus piernas sobre tu torso, enredarte en sus pesadillas y hacer que la ames por oposición. Con su misticismo nebuloso, te encantó. Ella es una mala actriz y tú le crees la actuación. Desde el punto de vista desde ningún lugar, sigo observando(te) detrás de la vitrina. Es ahí donde tus complejos te acosan, donde te quiebras y te repones para hacerla reír. Cada risa ahonda la grieta en tu corazón, con cada toque de su piel tu alma se parte en dos. Tú sólo sientes como se escinde tu interior. Ya son las doce de la noche y aún crees que es amor.
- So she does what she can
- inch by inch, step by step, mile by mile...
- man by man.


13 comentarios:
no puedo sino dedicarle en mi blog mi poema Tres.
saludos,
GK
mapi tienes 1 fan enamorado!:D
¿sólo uno? ¿sólo amor? Blotte... cuéntanos más bien porqué Berlín. Escribo desde un bar en Berlín y quiero saber que cosas pasan. Tres también para ti...
Gracias por los buenos comentarios! :)
...seis para ti.
...desde Berlín... es siempre,
siempre...
el doble...
Dice mucho, y nada. Es sincero. Me gusta.
Kristell
...dice todo y siempre. Es anónima, la amo.
Rubí celestial
el bar n berlin s n la calle berlin d miraflores en lima, peru no en berlin, alemania.
¡Oh el lugar cambia, pero el nombre es siempre el mismo! Por eso escribí antes de ti:
"...desde Berlín... es siempre,
siempre...
el doble...".
Hay hasta un tercer Berlín, en tu blog por ejemplo. Tres Berlines, tres. Pídenos otro (a mí, a María Paula, a Kristell) y lo creamos para ti y para siempre. Porque sentir es siempre ubícuo, Blotte.
Por lo mismo escribí también para ti "tres también para ti..." por segunda vez ahora...
Saludos desde Berlín (el cuarto de ellos, el verdadero),
siempre,
Gk
GK, ¿cómo llegaste a mi blog?
sinceramente me trajo el viento de la noche de un tirón y sin pensarlo tres veces. yo creí que era suficiente tenerse fuerte, agarrado de un sueño, con el sol bajo el brazo, pero nada. Terminé en Berlín y de Berlín a ti. La noche, cuando es noche, es tremenda. Esto pasa en los bares de Berlín (el verdadero, el cuarto) cuando no tomas en exceso.
La cadena de eventos que me trae a tu espacio es la misma que me llevará a todos los lugares al mismo tiempo. Nada es casual. Lo siento así simplemente.
Un día descubrí el blog de un amigo tuyo, que moría de Adioses. Svidrigailov es su nombre, su blog se llama "Misceláneas, viaje por la nada".
Noté que la nada empezaba a viajarlo a él sinceramente y sin muchas misceláneas. Tarde o temprano se lo iba a llevar ese viento hecho de espinas que yo me sé. No se lo llevará como a mí, con soles bajo el brazo -me dije- sino con todo el resto de sí mismo, tristísimo y contrito, completamente lleno de ceros de madera en los ojos y vestido de músico, como dice el poeta.
Traté de recuperarlo al entusiasmo por la vida. Que fracase, que caiga -dudé por un momento- pero almenos que caiga hacia los cielos. Tú también intentaste salvarlo, pero nada. Descubrí un post suyo donde hablaba de Vallejo nuevamente. Le escribí una líneas. Traté de explicarle que es un mito que Vallejo fuese una persona triste. Le escribí que la tristeza de los versos de Vallejo son ejercicios para poder ver su exacto revés. Nada. No me respondió. Intenté hacer un imagen onírica de él para hablarle personalmente, sin este cubo (o plato) luminoso. Nada tampoco. Tal vez pensó que mis palabras eran como mis sueños, meras metáforas. La nada ya lo había convencido para partir, ella es así, así hace con todos.
Decidí actuar a un nivel más concreto, directo e indolor. Directo al corazón. O todo o nada. Después de todo estudio la ciencia del manipulamor, la política. Por eso escribo, como escribo después de todo: completamente manipulamorado. Digo mucho y nada como bien dice Kristell, pero amo. Es lo único que tengo. El Amor es mi imperio.
Decidí, entonces, ir a Montrouge, en París, donde Vallejo fue enterrado por primera vez. Quería convecer a Svidrigailov que la única tristeza que él veía en Vallejo era tan sólo la propia que no se atrevía a ver sin el poeta. Vallejo nació un día que Dios estuvo enfermo, esta es una perogrullada, cierto, lo sabemos todos, pero el día de su muerte -era jueves en Mountrouge -, el Dios sanó completamente para él. Para tener una prueba, tomé, entonces, la foto del día exacto de su muerte en el registro del Cementerio de Mountrouge y la publiqué en mi blog (la habrás visto seguramente).
A pesar de todo esto, Svidrigailov se fue, creo, para siempre. No bastó la cruda realidad. El creía que se iba, más bien era la nada que finalmente llegaba para llevarselo completamente, sin besos ni adioses.
Entonces decidí escribirle lo siguiente, condenándolo:
"Oh! Mire ud. no leí este post ante de comentarle el de Vallejo. De haber sabido que se despedía para dedicarse a buscar o a encontrar adioses más interesantes, no le hubiese escrito sin duda alguna. Me hubiese despido con ud.
Pero mire, un recuerdo de vida, lo logró. No puede afirmar que todo va perdiendo sentido. No se resigne, a pesar que su completo fracaso ya esté escrito en algún lugar. Un recuerdo de vida es suficiente para resistirse al fracaso: esa foto del registro del cementerio de Mountrouge, donde Vallejo fue enterrado por primera vez, lo publiqué pensando en ud. Será su Adiós. El poema sucesivo será su regreso a cualquier lugar, no importa si aquí, pero su regreso.
Mire ud.: El sentido tiene siempre dos lados: uno es racional, el otro es la apertura a su propio revés. La unidad de los dos lados es siempre contingente, una completa sopresa. El camino de un lado a otro es la palabra. El silencio que la palabra nunca expresará, es su unidad.
Por lo mismo y contrariamente a lo que ud. afirma, la experiencia vivida hasta lo más profundo del ser no supera la ficción, al contrario. La ficción supera cualquier vivencia, porque es vivencia misma, es decir, precisamente aquella que nos recuerda que habrá siempre una vivencia que nunca será vivida. La ficción deja ver, entonces, el revés de lo vivido profundamente, para demostrarle que tan profundo no era. La ficción le dice a ud. desde la superficie de la palabra: ¡más profundo! ¡más profundo! El fondo de todo abismo es siempre igual a la inmensidad del borde desde donde se lo vive. ¿por qué? porque simplemente el ser vivido no se retrae en la ficción, se divierte en ella más bien. El ser no se retrae ante nada, ninguna sombra está hecha a su medida. Sólo la noche lo opaca, sólo el sueño lo retira. El ser sin embargo, regresa siempre con el día bajo el brazo. El ser regresa siempre, siempre, porque aprende de esa noche, sabe ser, luego, ante nosotros, noche expresada.
Este es el secreto de su arte, este es nuestro secreto. Ningún Adiós puede ser escrito ante esto.
Afirmar, entonces, que la experiencia vivida es mayor que la ficción significa querer abandonar la ficción para asumir otra, que es simplemente incomunicable.
Después de todo lo dicho, mi sentencia: si ud. se atreve a responder a este comentario o a cualquier otro, está condenado a escribirnos para siempre. No importará que se tome su tiempo para escribirnos, sobretodo si encuentra adioses más interesantes que nosotros, el amor por ejemplo.
Si, en cambio, lee, silencioso, este comentario, pero no responde, yo lo condeno a observar el resto de su vida desde el borde de ud. mismo. Acumular abismos en el borde de sí mismo no es un sano ejercicio, créame. Tarde o temprano los bordes se acumulan, se amotinan y crean su prorio abismo en la superficie misma, la suya. Los peores abismos no son aquellos que se revelan más profundos (la experiencia vivida que ud. menciona), sino aquellos en los que es inevitable el salto. Estos llevan en el borde un nombre escrito, el suyo. Cada uno se merece el abismo que le espera. Yo le escribo estas líneas desde el fondo del mío por ejemplo. El vacío de la superficie es siempre la peor condena. Si quiere saltar, salte hacia los cielos, pero salte de verdad.
Si, en cambio, su Adiós está hecho verdaderamente de carne y hueso, rojo lleno, bien peinado, con sus ceros de madera bajo el brazo y su corbata negra, entonces, yo lo condeno a tomar estas líneas como el revés de ese Adiós que nos escribe precisamente".
Luego te encontré.
Gk.
Parece que no es solo a mi a quien le gusta tu blog mapi jajaja.
Además de eso, me encantó este post, como muchos tantos..ese observando(te) es una carga bastante paja. Te felicito :)
Un beso,
Gusa.
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