De un paso a otro

lunes 2 de noviembre de 2009

Siempre me dijeron que algo que caracteriza a un mal actor o improvisador es el "hacer como si...".





Me he dado cuenta de que el mismo principio se aplica en la vida.







Pero hay una diferencia...





En el escenario, el error está en hacer como si pasara algo.


En la vida, el error está en hacer como si no pasara nada.








(o peor aun)








...como si nada hubiera pasado.


  • ¿Cómo "como si..."?
  • Así,
  • justo así como estás haciendo

Welcome to reality

sábado 10 de octubre de 2009


No sin antes preguntarte qué quiere tu corazón, ya estoy afuera de la casa mirando la puerta negra y los bordes escarlata. No sin antes preguntarte, ya sé que me tengo que ir, que no me vas a volver a abrir, y que es mejor que camine de regreso. Siempre me dijeron que era mejor preguntar, pero ahora me arrepiento. Camino con la sombra al costado y el corazón a tres pasos de mí... se está escapando porque ni él merecía que lo hicieran sentir así. El agua corre por debajo de mi boca. Es la misma agua que moja mis zapatillas, es la misma agua que algún día esperé que nos viera a los dos jugar. Me equivoqué. La sangre de mi cuerpo se va con mi corazón. Adelante. Creo que tendré que correr si los quiero alcanzar. Ya no importa. Que se vayan, pues ni mi corazón ni mi sangre merecían que los hiciera sentir así. Debo aprender a callarme más seguido, debo aprender a no preguntar. Todo esto me da risa. Nunca pregunté nada, y la primera vez que lo hago la respuesta es más evasiva que mi propio corazón. No sin antes preguntarte si todavía... ya no digo nada. He caminado mil pasos y sigo parada frente a la puerta negra con los bordes escarlata. No sin antes preguntarme si te quiero, creo que ya me enamoré de ti. Cojo mi cuerpo y me lo llevo. Bienvenida a la realidad, Pauline.

  • Qué (qué qué qué qué)
  • quieres te diga, (de una vez)
  • Corazón? (si ya todo lo he intentado)

Preludio de un cuento II

domingo 20 de septiembre de 2009


Otra vez era la misma arena, otra vez éramos él y yo y la contingencia de su risa. La brisa de otra agua y el olor al mismo mar. Otra vez somos dos cuentos, pero ahora los dos conocemos aquello que el pasado del otro oculta. Otra vez mando los sueños al cielo, pero esta vez nada los hace aterrizar. Es bonito no mirarnos y saber que no es necesario hacerlo. A veces te miro de costadito, casi sin que te des cuenta. Te miro como cuando te miraba cuando ni sabía que te podría querer. Yo te sigo mirando y ahora son tus ojos los que hacen al cielo eterno. Sé que no estás, y es inevitable quererte de vuelta. Me acerco despacito, casi tan despacio como la puesta de sol, y poso mis labios sobre la piel de tu rostro, sobre el punto más cercano desde mi corazón hasta el tuyo. Susurro una risa y tú la amplificas. Ahora somos en voz alta, ahora hablamos. Hablamos mirando al piso que es de arena y al techo que es de mar. Qué importa a dónde miremos si igual nuestras voces se encuentran sobre nuestras cabezas o debajo de ellas. Es como si, sobre el aire, mi voz hiciera el amor con tu voz. Es la despersonificación de un idioma que es tan tuyo como mío y de nadie más. De la voz pasamos a la risa y ahora yo me quiebro ante la inercia de tu boca. Es curioso que estemos así. Es curioso que sólo tú hayas logrado levantar el velo de mi timidez. Es curioso que todo lo haya aprendido contigo. Parece ser que sí comprendiste la receta de una paciencia sólida, pues siempre sonreíste ante la torpeza de mi amor que no es mío sino tuyo. Me gusta acomodar el pelo que cae sobre tu frente. Las palabras se nos agotan y eso hace más fácil el abrazo, y del abrazo al sueño y en el sueño podemos soñar que soñamos. Y es bonito cerrar los ojos cuando no se duerme y solo escuchar. Ahora duermes y yo te miro. Mientras duermes es fácil jugar con tu boca, es fácil acomodar tu pelo y tratar de interpretar tu sonrisa. Mientras duermes, eres frágil y yo no hago más que acariciar tus límites inmediatos. Tengo miedo, creo que nunca te lo dije. Lo que siento es tan real que resulta inverosímil. Yo no sé cómo he podido enamorarme así. Enamorarte así. Y enamorarnos de la misma manera. Hace dos años planteamos la ecuación de un secreto. Hace dos años me derretiste junto al sol. Hace dos años tuve miedo y ahora el miedo es el mismo. Mientras duermes, siento que mi miedo se evapora con tu respiración. Ya es de noche y ahora yo sonrío. Nunca voy a entender cómo he podido enamorarme así, y eso es lo mejor de todo.
  • Ya van dos...
  • y todavía no empieza el cuento
  • ni la canción.

*Starry night over the Rhone, Vincent Van Gogh

Imposible

miércoles 9 de septiembre de 2009

Quisiera no ser imposible para que, cuando me veas, pienses que también puedo ser querida. Quisiera no ser imposible para estar un poquito más cerca y que entiendas que mi imposibilidad está en tu corazón y no en el mío; y que sepas que esta cabecita que te piensa no hace más que imaginarte feliz conmigo o sin mí. Yo te quise tanto que es mejor que ni lo sepas, y ahora no tengo el valor para volverte a querer. A veces, quiero pensar lo que piensas para saber quién anda por tu mente, pero me inhibo... me inhibo y desanimo porque no quiero que me duelas otra vez. Quisiera ser tan posible para ti como tú lo eres para mí... Hay tantas cosas que quisiera, corazón. Pero, sobre todo, quisiera que no sea imposible que me quieras, y aun si así fuera, quisiera poder creer la contrario.

  • Marie Pauline también está triste
  • a veces
  • sólo a veces. :(